Ferrocarril Chihuahua al Pacífico

El ferrocarril que hoy se conoce como Chihuahua al Pacífico (Chepe) fue concebido como parte de los proyectos de integración ferroviaria del noroeste mexicano desde finales del siglo XIX.

Mirada Ferroviaria — Guía de Archivo: historia y patrimonio ferroviario de México

Antecedentes y contexto

El ferrocarril que hoy se conoce como Chihuahua al Pacífico (Chepe) fue concebido como parte de los proyectos de integración ferroviaria del noroeste mexicano desde finales del siglo XIX. La línea buscaba unir el altiplano chihuahuense con el puerto de Topolobampo, en Sinaloa, atravesando la Sierra Madre Occidental. El proyecto es resultado de la fusión de dos iniciativas: el Ferrocarril de Kansas City, México y Oriente (KCMO) y el Ferrocarril Noroeste de México. El Ferrocarril de Sonora, que conectó Guaymas con la frontera con Estados Unidos, y el Ferrocarril Sud Pacífico de México, que cubrió el occidente y sur del país, forman parte del contexto regional en el que se insertó el proyecto.

La construcción se realizó por tramos y participaron distintas compañías concesionarias. Se extendió por más de seis décadas, con interrupciones por falta de presupuesto, conflictos laborales y dificultades geológicas. No existe una fecha única de inauguración total: las fuentes documentales registran aperturas parciales desde 1928 hasta 1961, cuando se completó el enlace entre Chihuahua y el Pacífico. El tramo más complejo fue el de Creel a Los Mochis, que requirió atravesar la Sierra Tarahumara y las Barrancas del Cobre con obras de ingeniería como puentes, túneles y curvas pronunciadas. La obra requirió el trabajo de miles de jornaleros y técnicos. La línea fue inaugurada en su totalidad el 23 de noviembre de 1961, bajo la administración del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico.

La ruta cruza la Sierra Madre Occidental y atraviesa uno de los sistemas de cañones más profundos de Norteamérica, las Barrancas del Cobre, en el estado de Chihuahua. En ese tramo el ferrocarril atraviesa 37 puentes y 86 túneles. El punto más alto de la línea se encuentra cerca de la estación de Divisadero. La estación de Creel es la puerta de entrada a la Sierra Tarahumara. Los trenes de pasajeros actuales, operados por Chepe (Ferromex), corren en esta ruta; sin embargo, esta guía no ofrece horarios ni tarifas.

Fuentes documentales y archivos

Varias instituciones resguardan el patrimonio documental relacionado con la construcción y operación de la línea. El Archivo Histórico del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero conserva planos, informes técnicos y correspondencia sobre los trabajos. Entre las fuentes de ingeniería destacan los planos del puente y los túneles conservados en ese archivo. La Fototeca del mismo centro conserva más de 50,000 imágenes históricas. La Hemeroteca Nacional de México resguarda prensa histórica sobre la construcción y operación de la línea. El Archivo General de la Nación conserva concesiones y decretos relacionados con el proyecto.

Para consultar los archivos

Si planea investigar en estos acervos, tome en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Consulte los catálogos en línea antes de acudir. El Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero ofrece acceso a parte de sus inventarios a través de su portal oficial.
  • Solicite cita previa. La consulta de materiales originales suele requerir registro y coordinación con el personal del archivo.
  • Identifique el periodo y el tramo de su interés. Los documentos están organizados por compañía concesionaria, año y ubicación geográfica. Saber si busca información sobre el tramo Chihuahua-Creel o Creel-Los Mochis reduce el tiempo de búsqueda.
  • Pregunte por las colecciones complementarias. La Fototeca y la Hemeroteca tienen materiales que no siempre aparecen en los catálogos de obra pública, pero que documentan la vida cotidiana alrededor de la línea.
  • Revise las publicaciones del centro. La publicación Mirada Ferroviaria (Secretaría de Cultura, Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, 2018) aborda la historia ferroviaria de México con base en archivos, fotografía y memoria, y puede servir como punto de partida para orientar una investigación más amplia.